Rafael Echeverría, considerado uno de los coaches más trascendentales del mundo y de los que más ha aportado en el desarrollo de esta nueva disciplina, a partir de los conocimientos ilustrados en célebres libros como: Ontología del Lenguaje y La Empresa Emergente, visitó Argentina con la finalidad de participar del «Tercer Congreso de Inteligencia Emocional, Liderazgo Coach y Mindfulness» organizado por la Universidad Siglo 21, en la ciudad de Córdoba.

Actualmente, Echeverría es el presidente y, con la compañía de Alicia Pizarro, fundador de Newfield Consulting. Juntos han formado más de 55 generaciones de coaches ontológicos en diversos países, de los cuales 9 mil son ejecutivos, gerentes y empresarios de alta dirección. Además, de ejercer como profesor del Programa «Magister en Ciencias Sociales», es autor de más de 15 textos y posee un doctorado en Filosofía en la Universidad de Londres. El coaching es una disciplina nueva que se sustenta en una mirada del ser humano muy particular, especialmente en la variante que nosotros desarrollamos, que es la que llamamos el «coaching ontológico». Y ontológico porque se basa en una concepción del ser humano de cómo el ser humano construye realidad, cómo construye el mundo que se inspira en los desarrollos filosóficos más importantes de fines del siglo XIX y XX.competencias conversacionales: capacidades de escucha de crear espacios expansivos competencias para saber emitir juicios fundados, posibilidades al futuro saber diseñar conversaciones formar en competencias conversacionales. Particularmente el coach ontológico es una disciplina que no presupone que hay una patología. Esa es una gran diferencia con respecto a muchas áreas de la psicología; aunque no todas porque en la Argentina está el Instituto de  Psicología para Gente Sana, con quienes hemos tenido un vínculo tiempo atrás.

El coaching ontológico, no parte del supuesto de que la persona tiene algún tipo de patología; sino que se trata de encarar experiencias de aprendizajes profundos en aquellas áreas en donde las personas sienten que se atascan, o que no son capaces de cumplir sus aspiraciones, sus sueños; en cuestiones que le son fundamentales.

Y hay profesionales que pueden ayudarlos a ver lo que no ven y a tomar las acciones que no pueden tomar. En ese camino, realizan aprendizajes que los transforman en el tipo de ser que ansían ser.

Estamos viviendo una ola de obsolescencia muy grande donde muchas profesiones están siendo puestas en cuestión. Dentro de ellas, muchas corrientes de la psicología se están siendo cuestionadas. La psicología descansa en dos supuestos fundamentales para el desarrollo de la profesión que son problemáticos, y a los que, incluso los psicólogos,  no son capaces de responder con claridad: ¿Qué es lo mental? ¿Qué es la conciencia? Y segundo ¿Qué es una mente enferma?¿Hay enfermedades mentales?

Sin embargo, el coaching será una de las profesiones más requeridas a futuro. No en vano, uno de los teóricos más destacados de las tendencias que vienen, como consecuencia de las innovaciones tecnológicas,  que es Kevin Kelly, cuando se pregunta en su último libro Lo inevitable, qué tipo de profesiones van a tener viabilidad futura, él no duda: una de ellas será el coaching. Porque frente al impacto de las transformaciones y de las obsolescencias que éstas imponen, se requiere responder con una capacidad de transformación personal, que nos cuesta realizar.

Tu ser es un proyecto por construir. Lo que seas dependerá de ti y está en tus manos, en tus acciones. Somos responsables del ser que podemos llegar a ser. Ese ser por construir es lo más importante en nuestras vidas.

Es decir, el problema más serio de la humanidad hoy, es que nos enfrentamos una serie de transformaciones y de obsolescencias a las que no estamos siendo capaces de responder adecuadamente.En 15 años el 70% de los oficios y las profesiones actuales serán obsoletos.

El coaching es una experiencia de aprendizaje profundo que conduce a formas de ser más expansivo, más acordes con nuestros tiempos y a responder a los desafíos que todos enfrentamos en forma reiterada. Estamos entrando en un mundo completamente nuevo. Y donde yo creo que esta disciplina, el coaching ontológico, va a ser una oferta creciente y muy demandada.

Hay dos elementos al menos que resultan fundamentales, que son parte central del tipo de formación que nosotros enseñamos. Los seres humanos requerimos del sentido de la vida, como condición de nuestra existencia. Esta pareciera ser la otra cara del poder que tenemos en participar de nuestra propia creación. Habiendo dicho eso hay dos elementos fundamentales del tipo de formación que estamos haciendo:

  • El primero, tiene que ver con las competencias conversacionales, entre ellas la capacidad de escuchar, de crear espacios emocionales expansivos que expandan los umbrales de posibilidades. También las competencias para saber emitir juicios fundados que tengan posibilidades de orientarnos mejor hacia el futuro. Porque nada nos guía mejor que la capacidad de emitir juicios fundados, de desenvolvernos con impecabilidad en las promesas que hacemos, de poder tocar temas que normalmente rehuimos – porque, cuando los abordamos las consecuencias no son positivas, porque son delicados o conflictivos  -.
  • Una competencia que es fundamental es la de saber diseñar conversaciones. Para dos cosas: asegurar el logro de los objetivos que nos proponemos y resolver los obstáculos que encontramos en el camino. Otra es la de enseñarles a los hombres y mujeres la capacidad de tener autonomía de aprendizaje. Porque no va a haber competencia más importante que saber soltar lo que sabíamos y aprender cosas nuevas. Esa es otra competencia que se hace en prácticas conversacionales: tener la capacidad para poner en cuestión las competencias y conocimientos que teníamos y abrirnos a competencias nuevas y poder diseñar estrategias de aprendizaje.

Hay algo muy importante: hasta ahora hablábamos de competencias técnicas, funcionales, es decir, cómo se hace o prepara tal y cual cosa, cuál es el algoritmo que tenemos que seguir para lograr tal o cual resultado. Esas competencias técnicas y funcionales se enfrentan a una ola de obsolescencia brutal. Nada las va a convertir obsoletas, aprender a escuchar te va a servir siempre porque  los seres humanos han sustentado su existencia en competencias como estas.

El ser humano libre es aquel que ha sometido sus valores a juicio crítico y puede concluir que sus juicios le pertenecen a él y no él a sus juicios. El coaching hoy es una variedad de propuestas muy distintas y profundamente desiguales. Muchas de ellas muy cuestionables. Nosotros creemos que la propuesta del coaching ontológico es la más rigurosa, es la más profunda y es la más poderosa de todas. La que produce los resultados más sorprendentes. Esta escuela se basa en 3 principios que son fundamentales:
– el rigor conceptual: nos alimentamos de las mejores tradiciones de pensamiento en filosofía, las humanidades y las ciencias
– la ética: basada en el respeto y en proteger la autonomía de la persona que está haciendo coacheada, de desarrollar relaciones de confianza y de agregación de valor para esa persona
– prácticas: capaces de exhibir una transformación eficaz, robusta y recurrente .