Por: Gabriela Prefumo GPS Coaching – Directora Región Andina

Era mi deseo, como el de tantos otros colegas, poder “vivir del coaching”, profesión que aquel que la atraviesa suele llenar de pasión, de hacer y de sentido.

El desafío era: ¿Cómo lo hago?.  Me había recibido de Coach Ontológico en mi ciudad natal de Rosario, pero hasta ese entonces, no había encontrado a alguien dentro de mi círculo que haya convertido al coaching como su única profesión sustentable, todos tenían un trabajo estable y las actividades de coaching más bien resultaban un hobbie.

Así que empecé a observar fuera de mi mundo, cómo otros habían logrado llegar a ese nivel, y lo primero que entendí es que si quería jugar un juego más grande, tenía que entrenarme con los mejores, y por supuesto los mejores tienen otro precio.

Así fue como todas mis vacaciones y todos mis ahorros fueron invertidos en cursos de especialización con ellos y aprendí cómo llegar al siguiente nivel:

1° El aprendizaje sólo depende de mí. El interés por aprender a ser y hacer es mi responsabilidad. Me vi en cursos quejándome porque el estándar no era el que yo quería y entrando en el paradigma limitante que los coaches trabajamos con nuestros clientes “Cómo deberían ser las cosas y no lo son”. Así que tomé las riendas, y a cada profesor, cada mentor, cada coach, le preguntaba lo que yo necesitaba saber y que muchas veces estaba fuera del curso: “¿Cómo consigo clientes? ¿Cómo preparo una propuesta? ¿Cómo resuelvo este caso? ¿Cómo evito caer en la consultoría sin salirme del Coaching?”, etc.

2° Convierte tu sueño en proyecto. Esta fue una de las cosas que aprendí con Damián Goldvarg, si quieres ganar dinero, necesitas un plan de negocios. ¿Cuál va a ser tu modelo empresarial? ¿Quién vas a ser para el Mercado? Si te fijas, los coaches exitosos no viven únicamente de las sesiones de coaching, usualmente ofrecen talleres, programas de entrenamiento, outdoors y hasta otros han creado sus propias escuelas.

Importantísimo: Tu plan debe incluir tu nicho. ¿Dónde quieres estar?: ¿En las organizaciones, en la educación, en el desarrollo personal, en el área de salud?, etc. Elige a quienes quieres acompañar y especialízate en esa área.

En mi caso particular, mi formación de base es el Márketing y mi pasión por los aprendizajes organizacionales me llevó a enfocarme en las empresas, hoy ofrezco Programas de Entrenamientos hechos a medida y servicios de Coaching Ejecutivo para sustentar el proceso transformacional que la empresa esté necesitando.

3° Buscar aliados. ¿Quién va a ser tu equipo de trabajo? Para ello busca a alguien que haya logrado estar en el nivel que quieres estar, para aprender y para hacer desde el estándar que aspiras. Para eso necesitas convertirte primero en una oferta atractiva para el otro. ¿Por qué un coach que es bueno en lo que hace y vive de esa profesión quisiera trabajar contigo?

En mi caso particular, busqué a Andrés Lacko, él tiene su consultora GPS Coaching (de la cual hoy soy socia), y había logrado introducirse en mercados internacionales, lo busqué a él por su calidad profesional y por algo fundamental “feeling”, algo que me enseñó un jefe que tuve… “Si vas a trabajar con alguien durante 8 horas todos los días, búscate alguien con quien te sientas bien, el aprendizaje de cómo hacer las cosas va sucediendo como proceso constructivo”.

Así que lo busqué a Andrés, pensando ¿qué oferta atractiva puedo ser yo para él para que quiera trabajar conmigo? En ese momento había decidido mudarme a Ecuador, así que mi oferta fue “Estrategia de expansión”, abrir GPS Coaching en Ecuador, y así fue…

4° Generar visibilidad. Nadie va a contratarte si nadie te conoce. Arma tu página web, escribe artículos y promociónalos en redes sociales, linkedin es una de las redes profesionales con mayor auge hoy en día, llama a las radios y pídeles que te entrevisten, mi primer cliente me contactó porque me vió en un programa de televisión.

5° Sostener el proceso. Esto fue una de las cosas que me enseñó mi coach personal: “Suelta el resultado, y sigue adelante”. Muchas veces sentí que no iba a poder, que no sabía cómo hacer, que vivir del coaching era sólo para los “grandes”, si te pasa eso busca a tu coach, abre conversaciones que te alienten, piensa en otros momentos de tu vida donde pensaste que no podías, y sí lo lograste!. Sostener el proceso es como el camino del héroe… A todos nos toca pasar por la “noche más oscura”, y ahí es cuando necesitas ver a los grandes, para que te recuerden tu propia grandeza interna.

Algo que he encontrado como denominador común en los grandes maestros del coaching, es la humildad para Ser, desde los estándares en los que se encuentran siguen aprendiendo, entrenándose con otros y en cada especialización que dan regalan todo lo que saben, lo que hicieron bien, y lo que no les dio resultado… eso para mí es lo que convierte a un ser humano, en alguien admirable. Así que ojalá la actitud de ser un eterno aprendiz te acompañe siempre, creo que es la cualidad indispensable para poder entregarle al mundo, lo que los coaches llamamos, “La mejor versión de tu Ser”.

Esta fue y sigue siendo mi experiencia, sé de muchos colegas que anhelan hacer de esta profesión su medio de vida. Ojalá les pueda aportar en algo, como última sugerencia: elige jugar un juego más grande, y para jugar un juego más grande necesitas salir de tu propia caja, y cómo dijo Damián Goldvarg en una clase, “las instrucciones para salir de la caja, están en el lado de afuera…”

(Gabriela Prefumo * Lic. en Marketing * Coach Organizacional)