Por Braian David para Conciencia Hoy 

*Colaboración de Oscar Lalanne 

Queremos aprender pero…

Creemos tener todas las respuestas. Evitamos tener dudas. Poner excusas como «no puedo, no me sale, eso no me gusta, no me da el tiempo, no tengo dinero, ya soy viejo, soy muy joven, etc.» no ver más allá de nuestras capacidades. Estamos obsesionados, nublados en nuestro mundo y nos olvidamos de la esencia de las cosas. Que detrás de cada objeto hay historias sin contar, ideas sin expresar, desafíos sin superar. Crear la posibilidad de nuevas realidades.

¿Por qué nos limitamos, por qué nos negamos?  Es el miedo, la duda, que nuestras creencias sean falsas, ¿es mi vida una mentira?

Creemos tener todas las respuestas, porque nos enseñaron que lo importante es responder correctamente y negamos la posibilidad de no saber con desconfianza, utilizando el humor para ocultar nuestra ignorancia. En palabras de Julio Olalla » la incapacidad de admitir que no sabemos; tengo respuestas entonces sé, no tengo respuestas no sé, y se genera un deseo de siempre querer tener una respuesta y no admitir que no sé»

El ser humano se aleja de la incertidumbre, de lo desconocido, de lo que no sabe, y utiliza lo que tiene a su alcance como defensa. Porque es mucho más sencillo estar en una situación donde no hay duda, ni crisis, por lo tanto no hay cambios. Ésto es a lo que más le teme la persona. Al cambio, a estar vulnerable, a modificar sus pensamientos y entender que hay más que lo que uno sabe.

El saber no se acumula, el yo debe aceptar al nosotros, el ego limita las posibilidades de creer que hay más. Que siempre se aprende algo nuevo, aunque no nos demos cuenta, en todo momento nuestra mente está en plena expansión. Nuestro instinto humano de querer controlar el destino de la vida, el por qué de los hechos y la razón del ser, paralelo al paso del tiempo, nos encierra y evita todo aspecto externo que pueda afectar el rumbo, la forma tradicional, la cultura que llevamos y que fuimos incorporando durante la vida.

¿Cómo empezar a aprender?

Es necesario reconocer mi realidad. Es decir que mis argumentos sean avalados por conocimiento previo. Sé, pero sólo lo que está a mi alcance. Por ejemplo: sé que hablo español, por lo tanto se que no se hablar francés. Sé que manejo un auto, sé que no se manejar un barco. Sé lo que SI sé, sé lo que NO . El verdadero principio está en la posibilidad, en el NO sé lo que NO sé, y experimentar con lo desconocido, la probabilidad de explorar un mundo nuevo, repleto de conocimientos por observar y experiencias por descubrir.

La conversación, relacionarse con los demás, encontrar un objetivo y querer alcanzarlo. De la duda a la posibilidad, de la nada a la propuesta, saber quiénes somos, cómo somos, que queremos lograr y que hacemos al respecto. Aprovechar las oportunidades para aprender y entender que no siempre se sabe todo, y que nuestra razón no es la única.

Estar seguro de lo que sabemos y de lo que no sabemos, nos permite reconocer nuestras falencias y decidir qué hacer al respecto, para entender e identificar nuestras imperfecciones e ideologías y seguir avanzando. Dejar el orgullo a un lado, y permitirnos sentir, ser, amar, conectar, acercarnos a otras personas, y superar los límites que nos impiden encontrar el asombro en lo cotidiano y reconocer que la duda no es error, sino una oportunidad para superarse.