Por: Lorena Núñez Juliá  Coaching de Pasión y Carrera

Cuando quieres comenzar un nuevo camino sí o sí tendrás que dejar viejos hábitos atrás y comenzar a entrenar nuevos. Tendrás que dejar viejas ideas y abrirte a nuevas, pensamientos que ya no te ayudan e ir por otros que vayan en la dirección de lo que tú quieres lograr.

Cuando quieres un nuevo desafío profesional requieres hacer un cambio y ese cambio requiere de energía para comenzar a andar en un nuevo camino, para echar a andar un elemento en inercia: tú mismo en una nueva forma.

Te quiero contar la historia de Víctor quien se acercó a mí porque quería comenzar un nuevo proyecto profesional en su vida. Víctor siempre se ha reinventado en su carrera por lo que sabe lo que implica gestionarse a sí mismo, en esto puede dar cátedra.

Siempre dedicado a la consultoría y relatoría para la formación de Líderes al amparo de una compañía americana de renombre, me dijo: “Lorena, quiero que me ayudes a crear momentum, necesito ponerme en ritmo para lograr que mi nueva línea de asesoría en marca personal a través de LinkedIn logre las metas que yo quiero”.

Y si bien es cierto que Víctor es un tipo súper enfocado, con claridad de sus objetivos, valiente y atrevido para lanzarse a nuevos proyectos, requería una nueva forma de andar su camino. Requería cambiar su agenda, sus tiempos, sus prioridades para darle tiempo real y concreto a su nuevo proyecto, ya que la idea podía estar muy clara, pero si no la llevaba a la acción con determinación, foco y perseverancia, sólo quedaría en el mundo de las ideas.

Y es así cómo comenzamos a trabajar. Lo primero fue establecer metas desafiantes y realistas que fueran lo suficientemente motivadoras para movilizarlo a la acción. Luego fue llevarlo a poner plazos realistas y a moverse semana a semana con metas súper concretas que le permitirían llegar a su objetivo, metas que el mismo se ponía con ayuda de mis preguntas agudas y enfocadas. Y algo muy importante, cuánto tiempo de su agenda iba a destinar para trabajar en su nuevo proyecto y echar a andar su estrategia de marketing para mostrarse como consultor en marca personal en un mercado que ya lo conocía en una esfera similar, aunque distinta.

Y esto fue lo más difícil.

En el plan era todo perfecto, el gran desafío de Víctor fue darle prioridad a este proyecto para que realmente se convirtiera en realidad. Entonces se comprometió, y lo hizo porque es un tipo de acción, a dejar otras actividades profesionales, incluso tiempo libre, para trabajar atendiendo a sus nuevos clientes. Todas las semanas, todos los viernes en la mañana, con el sólo propósito de crear momentum, un ritmo sistemático y progresivo que lo pone en movimiento y le ayuda a alcanzar las metas propuestas.

Y tanto fue el momentum que logró, que ya no eran sólo los viernes, sino que los otros días de la semana también, donde clientes y empresas lo comenzaron a llamar para pedirles asesoría en su nueva línea como consultor. Ahora el desafío entonces era cómo responder a este “happy problema”, dado que la energía puesta generó una demanda de clientes que sobrepasaron su expectativa. Y es así entonces como su proyecto comenzó a crecer.

¿Cómo creó Víctor momentum? ¿cómo lo puedes hacer tú que quieres un cambio en tu carrera?

  1. Identificar una meta clara y concreta y transformarla en mini metas
  2. Poner tiempos reales y desafiantes
  3. Disponer tiempo real en tu agenda para dedicarte a ello
  4. Ponerte en acción
  5. Orientarte a buscar soluciones a los problemas que puedan existir

Cuando tienes una meta profesional y personal suficientemente fuerte en tu vida, cuando es prioridad N° 1 resolverla ahora, te moverás de manera natural hacia ella, la fuerza vendrá de la necesidad urgente de cambiar aquello que requieres cambiar.

¿Qué es lo que quieres cambiar y hacia dónde quieres ir?

Cuando definas esto, luego tu acción comprometida te llevará a romper la inercia y crear tu propio momentum. De este modo, irás alcanzando pequeñas metas que mantendrán tu motivación en alto, conectarás nuevamente con la confianza en ti mismo y comenzarás a sentir la satisfacción que te estás renovando, estás creciendo, te estás reinventando.

Tu propósito + acción comprometida = momentum