«Cinco claves para conocer al consumidor del futuro» y «La ventaja de anticiparse al consumidor que aún no conocemos» fueron algunos de los títulos que barajó para su charla Pablo Lezama, CEO de Fogdog. «Nos gusta escucharlos porque la innovación trabaja más en profundidad en la ansiedad que tenemos por tener certezas», comenzó.

Lezama continuó con una declaración: «El gurú ha muerto». Explicó que la persona que baja desde algún sitio importante y dice qué hay que hacer y cómo hacerlo se terminó como concepto. Y dio algunos datos que contrastan con muchas predicciones: el 76% de los lanzamientos de consumo masivo fracasa en su primer año de vida y el 90% de los emprendimientos que nacen quiebra antes de los primeros cinco años. Detalló que la falla en las predicciones «tiene que ver mucho con la sobreventa de informes de tendencias y del tema de la innovación como destino».

«Creo en más coaching y menos futurólogos», apuntó y dijo que las personas y las compañías deberían buscar «no quedar desfasados del cambio» y «no esperar al futuro, sino crearlo». En este punto, señaló: «La innovación no es un destino final, es un proceso cotidiano de pequeñas postas y no de la bajada del gurú». Y agregó: «Lo importante es poner al hombre en el centro de todo. Cualquier acción que hagamos como marca tiene que tener un propósito humano».

Por último, Lezama repasó los conceptos para entender al nuevo consumidor. El primero es «aprender a mover el timón más rápido» y se relaciona con que los productos o servicios vivan «en modo beta», es decir, en un aprendizaje permanente. Luego advirtió sobre «el futuro de la velocidad del cambio» y aconsejó estar en un «observatorio permanente», porque las marcas compiten con miles de estímulos por la atención de las personas, «un bien escaso». «Hay que animarse a aumentar la tasa de error. Sin error no hay aprendizaje», finalizó.

Fuente: La Nación