Peinando almas

Por Cinthia Enden

Y acá estoy yo otra vez… contándoles algunas vivencias.

El propósito surge de la necesidad de revivir esas historias que dejaron algo significativo en mi vida y al compartirlo, quizás, haga algún sentido en la vida de alguien más.

Dicen que si lo que estas leyendo en determinado momento es coincidente con lo que justo necesitabas escuchar, esto es producto de la sincronicidad.

Me pasó varias veces, y sé que es una sensación increíble! O cuando aparecen una serie de coincidencias concatenadas. Les habrá pasado como a mí,  que si a veces pienso en alguien que no veo hace rato, de golpe aparece! Esto en el salón es algo común para mí y que no deja de sorprenderme cada vez que sucede.

Mi alma curiosa se puso a investigar sobre el tema y descubrí que Carl Jung lo describe perfectamente:

“Una experiencia sincrónica suele aparecer en momentos no esperados, pero siempre en el momento exacto, cambiando incluso, a veces, la dirección de nuestras vidas e influyendo en nuestros pensamientos. Pero para que esto suceda, es básico estar atento a las señales y al mundo”

Así ocurrió un día, un día que jamás imaginé, sería tan revelador.

Me levanté temprano, como siempre, con mi café de compañía, disfrutando esos minutos en los que el silencio y yo somos inseparables, y donde surgen mis preguntas existenciales.

Recuerdo haberme replanteado algunas cosas. Cosas de la vida que ya no me eran útiles. Y de repente tuve el acto heroico de reconocer mis miedos. Digo heroico porque el ego se niega a éste tipo de cosas. Sentí que estaba pensando acerca de como estaba pensando… observé mis miedos, los cuestione, los analice, los hice conscientes…

Tenemos como seres humanos la capacidad de ser conscientes de que somos conscientes. Sabemos que sabemos, y la mayoría del tiempo nos olvidamos de esto. Descubrí por mí misma, que si elevo mi nivel de conciencia, soy  capaz de detectar pequeñas grandes cosas que de otro modo, me sería imposible.

Ese día todo parecía indicar que el destino se había encaprichado en mostrarme indicios de que muchos de esos miedos, en realidad eran voces del pasado, o tal vez inventados. Como por ejemplo, en plena calle, una madre gritándole a su hija: dame la mano! Si no me haces caso alguien te va a llevar! Al rato, un cliente, contándome acerca del miedo que sentía por tener que operarse, y así, una serie de cosas que de no haber decidido usar mi estado consciente, no hubiese ni siquiera percibido!. La sensación que produce esta serie de coincidencias, se vive como una turbulencia emocional, en la que cuando pasa, ya no se vuelve atrás. Uno queda como si hubiese sido tocado por una varita mágica, y ahí estás,  transformado…

Sí , nada más y nada menos que la sincronicidad.. gracias Jung! a mi me hubiera sido imposible, explicarlo, primero por mi ignorancia en el tema, y segundo por mi incapacidad de describir semejante vivencia!

Mi invitación es a que todo aquél que lea éste articulo,  pueda usarlo tan sólo,  para recordar el poder que tenemos de elevar nuestra conciencia, y  usarla a nuestro favor, para dejarnos sorprender por la vida…Y fluir con el universo…

Cinthia Enden Estilista de alma * COACH ontológico * Mail: enden_cinthia@hotmail.com  *   Wap +54 11 4161 0112