Por Braian David para Conciencia Hoy

*Colaboración de Oscar Lalanne 

 

Creer es la base del éxito en la vida, es el pilar de todo sueño.

Pero para creer es necesario confiar en nosotros mismos, debemos tener la mentalidad de que nada ha sido escrito todavía.

Si tenemos el coraje de buscar las cosas que queremos tenemos que mirar al futuro y guiar a la mente utilizando un lenguaje que abra oportunidades de superación y nos acerque cada vez más a nuestros deseos de vida.

¿Qué es el futuro?

Es aquello que no pasó, un enigma.

El futuro se crea desde los compromisos realizados en el pasado, y detrás de toda acción hay una promesa.

Si dejamos que los sentimientos ganen los objetivos se irán alejando cada vez más y nunca los alcanzaremos. En otras palabras, todos tenemos metas y sueños, pero a veces pensamos que son demasiado grandes y el miedo los aleja.

Debemos tener fe, creer que podemos. Ver la imagen más grande.

A partir de la mentalidad de que se puede lograr ese objetivo, surge la visión de creernos capaces de transformar nuestros pensamientos utilizando un lenguaje generativo.

Pero debemos quitarnos los juicios y quejas de encima. Es decir si pensamos en el pasado y lo traemos al presente, no cambiamos el futuro y permanecemos siempre en la misma situación.

Pero si queremos cambiar el futuro necesitamos una visión.

¿Cómo la generamos?

Aceptando que las cosas son como son y no como deberían ser, sin resignarse. Porque cuando dejamos de conversar de la misma manera, cambian nuestros pensamientos.

Toda visión nace de la observación de uno mismo en un determinado tiempo. Es móvil, dinámica, es futuro diseñado y deseado, es un logro por alcanzar, un PROPÓSITO. En suma, es la descripción de cómo será la persona a partir de la organización centrada en el logro.

Por eso debemos revisar donde ponemos el foco

Toda visión de logro, responde a un compromiso que apunta hacia lo que falta, en fortalecer debilidades y concentrarnos en las posibilidades.

Cuando la visión es poderosa se convierte en nuestra razón diaria, por lo tanto, debe ser más grande que la realidad actual. Es decir, vive en la declaración de posibilidad y muere cuando no la hay.

¿Qué necesitamos para alcanzar ese futuro?

Desde la mira del coaching, decimos que primero debemos pararnos en el futuro para observar lo que nos falta como humanos.

Viendo desde el futuro tenemos control de nuestras acciones para que la visión se convierta en realidad. De hecho, no es un lugar al cual llegar, es un diseño de futuro desde el cual venimos.

¿Qué quiere decir?

Que la manera de observación típica que nos han inculcado es analizar lo que pasó y traerlo al presente. En cambio, la Ontología explica que debe ser al revés, ver cómo queremos que sea el futuro y diseñar el presente.

Desde esta prespectiva:

  • Mis primeras acciones son mayores
  • Cambio mi observador
  • Invento mis relaciones
  • No espero, declaro quiebres
  • Pienso en los recursos que me faltan
  • Decido desde la visión

A partir de esta observación, podemos centrar la mente hacia objetivos y CREAR la Visión de Vida que está faltando y transmitirla al mundo material.

Como diría Walt Disney:

«Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te acerca al lugar en el que quieres estar mañana»