Angie Rosales tiene 47 años y lleva 16 presidiendo Pallapupas, la organización de payasos de hospital que ella misma fundó. Una ONG que se dedica a llevar sonrisas a 11 hospitales de Cataluña y que atiende ya a más de 35.000 personas enfermas de todas las edades.

Hace mucho tiempo…

Sin ser consciente de hacia dónde me dirigía, tuve la gran suerte de ser testigo de una actuación de payasos de hospital en una UCI pediátrica que transformaría mi vida.

Ser testigo del cambio que experimentaba un espacio tan hostil y pesado como una UCI en un espacio alegre, dinámico y esperanzador que permitía la entrada de un aliento positivo ha sido una experiencia maravillosa.

Los niños enfermos, los padres y el personal sanitario con el que trabajamos se unen a esta propuesta cargada de positivismo que cambia su experiencia de ingreso y convierte los hospitales en lugares más humanos.

Angie Rosales, Fundadora de Pallapupas

 

Angie, tú eres actriz, de formación …
Si, yo me formé como actriz. Había hecho televisión, teatro y bastante publicidad. De entrada, estaba enfocada hacia una vertiente comercial. Quería trabajar de lo que me gustaba, pero siempre había pensado que lo haría ante un público convencional.
¿Qué pasó una mañana del verano de 1997, que, en cierto modo, te llevó a hacer un cambio de rumbo y dedicarte a lo que te dedicas actualmente? 
Un amigo de una compañía de calle con la que trabajaba me invitó (e insistió) a ir a un casting de payasos de hospital, a pesar de saber que el clown no era mi disciplina. Finalmente fui, me lo pasé muy bien y, al cabo de un tiempo, me llamaron para decirme que me habían escogido y que comenzaba la formación dentro de un hospital.
Y qué te encontraste allí? 
La verdad es que realmente no sabía lo que me esperaba, porque, por suerte, mis hijos y mi familia siempre habían gozado de buena salud y no había tenido ninguna experiencia relacionada con los hospitales más allá de visitas cortas o de cortesía. Cuando entré por ser payasa de hospital se me abrió la conciencia de golpe y me di cuenta de que estos espacios son como ciudades dentro de ciudades, que están muy poblados y contienen historias de vida muy fuertes.

Fuente: destil.cat