“la resiliencia potencia la felicidad”

Fabiana Ferro Volpe

La resiliencia es la capacidad que nos permite hacer frente a las adversidades de la vida. Significa transformar el dolor en fuerza motora para superarnos y salir fortalecidos de esos momentos de crisis. Ser resiliente implica avanzar siempre un pasito más, no estancarnos en la sola superación de esas situaciones sino utilizarlas en pos de nuestro crecimiento personal y del florecimiento de nuestro potencial.

La resiliencia puede ser aprendida y desarrollada; únicamente dependerá de la elección de cada uno de nosotros. No nacemos siendo resilientes sino que nos hacemos. ¿Cómo?

  • ·     Siendo conscientes de nuestras fortalezas y también de nuestras debilidades.
  • ·     Confiando en nuestras capacidades y habilidades, comprendiendo que podemos trabajarlas y desarrollarlas.
  • ·     Asumiendo las dificultades como una oportunidad para el aprendizaje y para la acción.
  • ·     Habitando nuestro ser y nuestro cuerpo en tiempo presente, honrando nuestra historia y el pasado pero sin aferrarnos a él, aceptando las vivencias tal y como se brindan.
  • ·     Observando la vida a través de las lentes del optimismo y del entusiasmo.
  • ·     Creando relaciones y rodeándonos de seres con los cuales podamos nutrirnos y retroalimentarnos en nuestra experiencia vital.
  • ·     Alejándonos del deseo de controlar todo lo que sucede en nuestras vidas, preguntándonos si el control es funcional a nuestro bien-estar; aprendiendo a abrazar la incertidumbre.
  • ·     Abriéndonos al cambio y siendo flexibles ante el mismo.
  • ·     Perseverando en el diseño y logro de nuestras metas.
  • ·     Abordando la dificultad con sentido del humor, lo que sólo se consigue mediante la aceptación.
  • ·     Pidiendo ayuda cuando fuera necesario, reconociéndonos como seres vulnerables, desde un lugar de protagonistas responsables, y no de víctimas.
  • ·     Y, ante todo, recordando que un momento difícil es una oportunidad de aprendizaje y transformación.

“ Podemos tirar piedras, quejarnos sobre ellas, pisarlas o construir con ellas.”—William Arthur Ward—