Por Braian David para Conciencia Hoy 

*Colaboración de Oscar Lalanne 

 

Somos conscientes de las cosas que nos ocurren a diario. Vivimos en conexión con el mundo a través de las redes, el Internet, y creamos una perspectiva de la realidad que nos rodea. Sin embargo no siempre sucede lo que esperábamos y sentimos la necesidad de expresar nuestras ideas y pensamientos.

Muchas veces utilizamos pretextos con tal de evitar eventos que nos incomodan o que nos alejan de los objetivos que anhelamos y terminamos perdiendo visión, perdemos la capacidad de ver más allá, porque así nos enseñaron que debemos reaccionar, porque si todos lo piensan entonces yo también, porque si todos fracasan, yo fracaso.

Lo real sólo escapa de aquellos que se niegan a explorar. Si mi vida no me agrada, ¿qué estoy haciendo para cambiarla? Si no soy la clase de persona que quiero ser, ¿qué acciones debo tomar? ¿cuál ha sido mi postura frente a los desafíos?

«Dime con quién andas y te diré quién eres».

Esta frase se utiliza para definir a la persona. Si te juntás con médicos sos médico o tenés afición a la medicina; si todos tus amigos son músicos seguro sos músico o artista (incluso te tildan de vago). Como también si te ven con ropa deportiva, debes ser deportista, si tenés un tatuaje sos un anarquista o si usás lentes de sol, probablemente querés llamar la atención.

En fin, la gente juzga según su punto de observación, ya sea bueno o malo, porque eso es lo que creen, y nadie debe definirte. Es tu trabajo saber quién sos, solo vos conoces a tu persona, tu mente y tu forma de ser, es tu REALIDAD. Juzgar te van a juzgar, pero eso no debe cambiar tus principios, tus valores.

Los humanos somos seres racionales y nuesta manera de analizar lo que nos pasa es a partir de la observación. Cuando examinamos un HECHO, lo desciframos, ordenamos y finalmente lo INTERPRETAMOS, con el fin de crear una imagen de lo que sucede o ponernos en contexto: LA REALIDAD.

Si queremos mejorar debemos cambiar lo que decimos.

Por ejemplo: en vez de decir «no soy bueno en el futbol», puedo cambiar por » se me hace complicado jugar al fútbol» entonces vamos transformando nuestra forma de pensar, y en vez de conformarnos con lo que no sale, analizamos y tomamos acción, nos responsabilizamos y pasamos a la acción y decir «con esfuerzo, práctica y motivación, jugaré mejor al fútbol». Ésta transformación se denomina LENGUAJE GENERATIVO, y sucede cuando nuestras palabras nos ayudan a encontrar alternativas a lo que solemos interpretar.

Cuando hablamos de generativo, debemos entender que dentro de ésta palabra (generativo), hay otra, GENERAR, es decir lo que hacemos es enviar nuevas ideas al cerebro, y generar un cambio, pasar de la crítica a la acción, del dicho al hecho.

Muchas personas se pasan la vida lamentando no haber pasado de decidir a entrar en acción.

La mente es la que nos dice que hacer y por eso, si transformamos nuestra manera de pensar, también cambiaran nuestras actitudes, el valor de la vida aumentará porque pasamos menos tiempo dudando y más haciendo lo que nunca habríamos imaginado que éramos capaces de realizar.

Así que de ahora en más cada vez que pienses en la realidad, recordá que solo vos podés cambiarla y que sin importar lo que suceda, las decisiones que tomes marcarán el rumbo de tu vida.

De qué sirve escuchar lo que dicen los demás si te aleja del éxito. Si tenés un sueño debes protegerlo, y no permitir que los demás digan que es imposible, que no puedes, porque las personas que más hablan, son las que menos control de su vida tienen. Por eso si algo de tu entorno no te gusta, cámbialo. Si crees que mereces más de lo que posees, busca alternativas para que así sea. No te quedes de brazos cruzados, sigue avanzando.. Sólo tenés una vida: VIVILA.

Por eso recordá:

«Cada vez que pienses que no puedes hacer algo, alguien más piensa que sí puede» – Robert Kiyosaki